LA PERILLA

Su origen:
La Perilla (nombre botánico: Perilla frutescens) es un cultivo tradicional en muchos paí­ses asiáticos. Es nativa de tierras montañosas de China y la India, no obstante, hay quien denomina a esta planta albahaca japonesa, pues desde que llegó a Japón en el siglo 8 o 9 se ha utilizado y difundido mucho más bajo el nombre de “shiso”. En el Huerto del Rey Moro se ha quedado encantada y cada año nos visita puntualmente.
ES UNA PLANTA QUE NOS ALEGRA CON SU VISITA CADA Aí‘O.
Sus dones:
La Perilla necesita una exposición de pleno sol para lucir sus colores en todo su esplendor. No resiste el frí­o por lo que se comporta como planta anual. Para mantenerla es importante una buena calidad de la tierra que está siempre húmeda, sin llegar a encharcarse. Para plantarla en su lugar definitivo se recomienda ya entrada la primavera. No necesitan poda pero se les puede ir pinzando la punta para que crezcan más a lo ancho. Es una planta bastante resistente a las habituales plagas y enfermedades de los jardines. En climas templados la planta se poliniza a sí­ misma. Hay tanto de hoja verde como morada.
Perilla frutescens es de la familia de las lamiáceas y ha sido utilizada con fines terapáuticos para afecciones respiratorias, alergias, intoxicaciones alimentaria, tambián ha sido muy apreciada como planta ornamental. En la dácada de 1860 se puso de moda en Estados Unidos, pero en los últimos años por lo que se valora mayormente es por su delicioso uso culinario.
Sus dones terapáuticos:
La Perilla contiene niveles altos de ácido rosmarí­nico, el cual tiene acción antiinflamatoria y antialárgica. En Asia, utilizan la perilla en medicina tradicional porque es diaforática, utilizándose en afecciones debidas a viento y frí­o, por lo que se receta para problemas respiratorios, resfriados o gripe. La planta perilla estimula la circulación del Qi de Bazo y Estomago por lo que se reconoce para dar balance de energí­a que sea incorrecto. Esta planta tambián es un eficaz antí­doto en los casos de toxicidad por ingestión de pescado.
 El extracto de esta planta se ha usado con áxito para las alergias primaverales y el aceite de sus semillas para los sí­ntomas de asma. Estudios recientes indican que la perilla puede ser útil para reacciones anafilácticas severas como las producidas por alergia al marisco, cacahuate o picadura de abeja.
Tradicionalmente se ha tomado en infusión a razón de una cucharadita de planta seca por taza, dejando en reposo de 10 a 15 minutos. Se recomienda recoger sus hojas en pleno verano, secándolas a la sombra. Una persona adulta puede tomar dos o tres tazas al dí­a, pero no conviene exceder esta cantidad ya que puede tener un ligero efecto sedante en algunas personas.. Pueden hacerse tambián vahos para limpiar las ví­as respiratorias.
En la Medicina Occidental las hojas de Perilla frutescens se vienen usando desde la antigí¼edad como terapáutica eficaz en los procesos asmáticos, bronquí­ticos, resfriados, tos, influenza, malaria, náuseas, espasmos, insolaciones. Todo ello debido a sus propiedades diaforáticas, calmantes, estomacales y diuráticas.
Los compuestos mayoritarios de sus semillas o frutos  suelen ser los aceites esenciales como el ácido linoleico, y otros aceites grasos, además de propiedades como la omega 3 y  vitaminas como la  B1.
Sus dones culinarios:
El aceite de semilla de perilla se usa para cocinar, como aceite secador y como combustible. Este aceite tiene contenido alto de ácido graso omega 3 y de ácido alfa-linolánico. Sus aceites esenciales proporcionan un sabor fuerte. Se considera rico en mineraes y vitaminas , y está pensado para ayudar a preservar y esterilizar otros alimentos. En Nepal y partes de India, donde se le llama “silam”, sus semillas son cocidas con chile y tomate para hacer una sabrosa salsa.
En Japón el shiso púrpura se utiliza para preparar el Umeboshi (ciruela japonesa encurtida) o las berenjenas en escabeche o al condimento. Se puede incorporar en todo tipo de platos aunque normalmente no se consume crudo. El uso japonás del shiso verde es el sashimi.
Habitualmente se utiliza para acompañar pescados, más hay muchas formas más de disfrutar de las hojas, aquí­ les comparto un par de recetas:
PESCADO EMPAPELADO
PESCADO EN FILETE AL GUSTO PARA COCINAR AL VAPOR
HOJAS DE PERILLA
CEBOLLA Y AJO
JENGIBRE O PIMIENTA Y SAL
Coloca en papel albal (aluminio) un poco de mantequilla y coloca una cama de hojas de perilla, coloca el pescado en filete, sobre este la sal, y finamente picado el ajo, la cebolla y el jengibre o la pimienta. Cubre nuevamente el pescado con las hojas de perilla y cierra el papel albal para cubrirlo totalmente. De esta manera ponlo a cocer al vapor y listo!
 
TEMPURA DE CHAMPIí‘ONES Y HOJAS DE PERILLA
CHAMPIí‘ONES
HOJAS DE PERILLA
HARINA DE ARROZ (O MEZCLA CON TRIGO)
ACEITE
AZAFRíN Y SAL
Haz una pasta (textura de papilla) con la harina y el agua frí­a, añade a la pasta sal y unas hebras de azafrán (al gusto), pasa por la pasta los champiñones y las hojas de perilla una por una y ponlos a freí­r en aceite muy caliente. Puedes retirar el exceso de aceite con papel y  servir acompañado con algún aderezo o salsa.
*No olvides que puede ser un rico tá, intenta combinarlo con jengibre, clavo, naranja o canela, seguro te gusta probar variedad.
¡Y que aproveche la perilla!!
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